¿Cuál es el sueño del pibe? ¿Ganar un mundial? ¿Ser estrella de rock? Seguro que Leandro “Leki” Godoy fantaseaba con estas cosas mientras escuchaba a Alex Lora cantar que había que dar todo por el Rock and Roll. O mientras festejaba un gol con sus compañeros en el club del barrio. Y es precisamente ahí, en las canchas de cemento de El Argentino de Lanús donde conoció a Jorge, y juntos empezarían a hacer realidad uno de esos sueños. Pero no el de la pelota, sino el de las guitarras, escenarios, rock y milongas. Así empezó La Rola, en honor al cantante mexicano, y años más tarde crecería y se convertiría en Sobra Milonga. La banda, que nació en una canchita de fútbol, ahora está a punto de editar su segundo disco El bar de los errores, el sucesor del gran debut Vivir al revés. Este primer trabajo, un disco ambicioso que busca por diferentes lados, que sale desde el rock pero camina por varios estilos en busca la de la canción perfecta. Es que la banda no se encasilla, no se queda quieta, sale a jugar, a aprender. El sonido latinoamericano, mezclándose con el reagge, el rock y hasta guiños a la música balcánica. Todo eso y más en estas nueve canciones. Puede que sobre milonga, pero no falta nada. Hasta está el Pato Fontanet poniéndole su impronta inconfundible a De que me sirve. Una muy linda banda que desde Zona Sur se empieza a abrir paso en todo el país. Y nosotros lo celebramos.

Desde Wacho, aprovechamos esta ocasión para hablar con Leky, su cantante, sobre lo que fue, lo que hay y lo que vendrá en Sobra Milonga. Además, los chicos se preparan para el próximo recital este sábado en el Galpón B (Cochabamba 2536, CABA), donde van a estar tocando temas del nuevo disco que está por salir y los clásicos de siempre. Acá te dejamos toda la data.

No se la pierdan.

  • ¿Se conocieron jugando al fútbol? ¿Así nació la banda?

Así es. Con Jorge Echeverría nos conocimos en el año 1997 en el club El Argentino de Lanús. En ese momento tocaba algunos acordes en la guitarra y tenía una batucada con amigos del colegio. Ya por el año 2001 armé unos temas para una banda de música tropical del barrio.  Me sentía libre en ese territorio.  Ahí me comenzó a interesar mucho la composición. Empecé a meterme hasta que un día me largué a componer otros estilos y arranque a darle forma a lo que hoy es Sobra Milonga.

  • ¿Por qué “Sobre Milonga”? Es un nombre bien argento, sin embargo la banda trasciende varios estilos.

En un primer momento la banda se llamaba La Rola.  Me gustaba mucho El Tri y en México una rola es una canción. Alex Lora decía antes de cada tema “vamos a hacer una rola”. Eso me quedó. Pero en la lista de temas que teníamos en esos años había una milonga que se llamaba Sobra Milonga. Me pareció súper interesante cambiar el nombre y acá estamos.

  • ¿El hecho de ir jugando por diferentes músicas es algo premeditado o se da natural dentro de los ensayos?

Es algo premeditado la mayoría de las veces. Nos gusta variar, aprender y tratar de incorporar nuevos géneros. También puede surgir algo en la sala como la chacarera del final de “Aunque no sepas quien soy” que es uno de los cortes de difusión de “El bar de los errores”, nuestro segundo disco que sale a la calle en diciembre.

  • ¿Cuáles son sus influencias? Las de antes, las de ahora.

En mi adolescencia escuché mucho rock nacional: El Tri, Joaquín Sabina y The Beatles. Un día en una sesión con el psicólogo sonaba de fondo un disco de Nino Rota y me llamó mucho la atención. Ahí me di cuenta que todo era mucho más amplio.

  • Como nosotros, forman parte de una generación golpeada directamente por Cromañón. ¿Cómo lo vivieron ustedes? ¿Qué cosas cambiaron de la escena del rock?

Cromañón nos golpeó mucho, fue muy groso lo que pasó. Es un tema muy delicado porque murieron casi 200 personas. Así que siempre que hablamos de eso, tratamos de hacerlo con mucho respeto. En lo personal, lo  vivimos muy de cerca porqué asistíamos a sus recitales y muchos conocidos también. Incluso Maxí Tartaro, nuestro saxofonista, es uno de los sobrevivientes de la tragedia.

En lo profesional, fue una etapa difícil para poder mostrar lo que uno hacía ya que varios lugares no estaban en condiciones y cerraron, pero eso es secundario.

  • ¿Cómo llegaron a qué Pato Fontanet cante en una de sus canciones? ¿Cómo vivieron esa experiencia?

Llegamos por medio de nuestro prensa, Nicolás Martínez, que tenía un contacto de Telu, la pareja de Pato. Le enviamos “De que me sirve”, junto con la invitación a participar del disco. Ella se comprometió a mostrárselo. A él le pareció piola la idea y accedió a grabar. Para nosotros fue impresionante. El tema lo dejó diez puntos. Nunca nos vamos a olvidar el gesto que tuvo. Recuerdo que, cuando tuvimos el tema terminado, con los chicos nos fuimos a comer a una pizzería y lo poníamos una y otra vez en el celular. No lo podíamos creer.

  • ¿Cómo creció la banda en estos años? ¿Qué cosas cambiaron en ustedes?

La verdad fue creciendo bastante. Tropezamos muchas veces. Pero desde que arrancamos tenemos esa ilusión intacta. Esas ganas de no resignar nuestro sueño. Nos gusta mucho hacer música y nos gusta mucho laburar entre amigos. Hoy ya somos más grandes, estamos más ordenados y afianzados. Como banda vemos las cosas diferentes, pero conservamos esa seguridad que teníamos en el comienzo.

  • ¿De qué cantan unos pibes de casi 30 años? ¿Cuáles son las temáticas que lo llaman? Somos una generación política sin querer serlo en muchos casos, la problemática social está siempre presente; pero además somos pibes que nos enamoramos, nos peleamos, sufrimos y vivimos en un mundo que no frena y que esta super “conectado”

Somos lo que cantamos. Tratamos de reflejar nuestras vivencias, lo que pasaba en la esquina del barrio y todas las problemáticas que uno fue tratando de gambetear. Después el amor y el desamor son cosas que inevitablemente despiertan las ganas de escribir. Hoy con 30 años me doy cuenta lo que le pasaba a ese pibe de 19 o 20 años cuando escucho las canciones que escribí en ese momento. Tenía una energía y una rebeldía hermosa. Una etapa donde la cordura quedaba a un costado.

  • ¿Dónde entra todo eso en sus vidas, sus letras y la banda?

La banda es nuestra manera de ver el mundo. Es el lugar de encuentro que fuimos creando un grupo de pibes y que por suerte trascendió el tiempo. Acá somos libres. Compartimos desde una cadencia armónica hasta un mate. Invertimos muchas ilusiones, desde hace muchos años. Muchas veces nos preguntamos qué sería de nosotros sin Sobra Milonga.

 

  • ¿Qué hacen cuando no están enfocados en la banda? ¿Qué cosas les gusta hacer, además de música? ¿Tienen hijos? ¿Les gusta salir? ¿A dónde?

En esta etapa de grabación es muy difícil no estar enfocado en el disco. Constantemente estoy pensando en arreglos e ideas. A veces me quemo. Me cuesta llevar la mente a otro lugar. Desconecto cuando estoy con mis hijos, jugando con ellos me meto en un mundo grandioso. Después apuesto mucho a la amistad y a las charlas hasta que interrumpe el sol.

  • ¿Viven de esto? ¿Se puede vivir de esto hoy en día? Los que no viven de esto, ¿de qué viven?

Este año paso algo hermoso: el disco, las giras, los sesionistas, las remeras y todo lo que hicimos en torno al proyecto se pudo cubrir con plata que generó la banda. Cuando laburás de forma independiente es un paso muy muy grande. Imaginate que hoy en día la grabación de un CD tiene un costo bastante elevado. Con el disco anterior nos había sucedido todo lo contrario. Eso nos hace darnos cuenta que existe un gran crecimiento a través del tiempo.

  • Hoy en día, el disco es algo casi prehistórico, casi ni se venden. ¿Cómo se las arreglan para la difusión y para que haya una retribución de lo que hacen? Supongo que el show en vivo pasó a tener una importancia muy grande en esto.

Tal cual. El show en vivo es lo que más rinde. Son pocos los que ponen el CD en el equipo. Aunque nos pasa bastante que los discos en el show se siguen vendiendo. Con “Vivir al revés” hicimos 1500 copias y nos quedan 100 .  También estamos en varias plataformas de internet y sonamos en algunas radios que eso ayuda.

  • ¿Salen de gira? ¿Por dónde llevan su música?

Sí. Hace un par de semanas tocamos en Mar del Plata y fue algo hermoso porque nunca habíamos ido. Nos trataron de maravilla. Pero venimos haciendo giras hace varios años. Nos gusta llevar nuestra música a otras ciudades. Hemos girado por la Costa Atlántica, también fuimos a Entre Ríos en varias oportunidades, tuvimos la suerte de andar por el interior de Buenos Aires, en localidades como Punta Indio, 9 de Julio, Saladillo, San Miguel del Monte.

Nos gusta mucho ir de gira porque el grupo conecta desde otro lugar. Al estar las 24 horas juntos se dan otros momentos que disfrutamos mucho y nos ayudan a crecer. Siempre que volvemos de gira sentimos que avanzamos un pasito como equipo de laburo. Por suerte tenemos una convivencia divina. Todos compartimos todo. Desde el mate de la mañana, hasta el fútbol tenis o el truco después del asado.

  • ¿Qué tienen de especial sus recitales? ¿Cómo se preparan para este sábado?

Hay una energía muy linda en los recitales de sobra y un público muy variado.

Tenemos una lista larga así que estamos ensayando bastante, vamos a repasar temas de “Vivir al revés”, “El bar de los errores” y también vamos a meter algunas composiciones nuevas. Van a venir algunos  invitados y después lo de siempre: bailarines, malabaristas, actores y algunas sorpresas más.

  • ¿Cómo sigue el año para Sobra Milonga? ¿Cuáles son los proyectos a futuro?

Le estamos metiendo mucho al disco que ya está casi terminado. Estamos empezando a laburar un video con alguno de los cortes de difusión de “El Bar de los errores”. El 19 de noviembre vamos a tocar en San Clemente del Tuyú en la Fiesta de la Corvina y tenemos un par de fechas más por el interior que aún no están confirmadas.

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Sábado 9/9 21:30hs Galpón B (Cochabamba 2536, CABA)

Anticipadas: $150

Puerta: $180

Este sábado hay milonga en la ciudad! Después no digan que no les avisamos!

Escuchá Sobra Milonga – Vivir al revés

 

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