¡Volví! ¿Por qué? Porque después de varios meses en silencio, y trabajando mucho, pude volver a vivir el “sueño americano”. Bueno, perdonden, en realidad el “sueño cannábico”… Sí, como haberme llenado los bolsillos de dólares una sola vez no me alcanzó decidí emprender un nuevo viaje a California para experimentar una vez más lo que es trabajar en una granja de marihuana. Sabía que esta vez iba a ser más fácil, y tenía en mi agenda todavía los contactos de esas personas que me dieron una mano la primera vez que pisé estos pueblitos recónditos de Estados Unidos; por eso una vez que debatí con mi “otro yo” la posibilidad de irme no hubo ninguna respuesta en mi cabeza que pudiera opacar mi decisión.

Pero esta vez no quiero aburrirlos con historias de cómo me encontré con thrashers caminando como zombies por el norte de San Francisco o de la vez que me echaron a tiros del único bar del pequeñísimo pueblo de Myers Flat en el Condado de Humboldt. No, esta vez quiero ayudarte a vos; sí a vos que estás del monitor en una calurosa oficina haciendo trabajos que preferirías olvidar y ahorrando algunos pocos pesos después de un mes de malas noticias. O a vos, que estás a punto de sacar un pasaje a un lugar recóndito de Australia únicamente con el objetivo de llenar tus bolsillos a fuerza de juntar sandías a las cuatro de la mañana. Sea cual sea tu idea, esto te va a ayudar a aclarar un poco el panorama y quién sabe, quizás después de esto llenes de THC tus venas y decidas vivir este sueño -con un poco de humo y ojos irritados- norteamericano…

Vamos a lo primeros: la época del año. Aunque la gran mayoría de las personas recomiendan ir entre agosto y octubre -el momento de la cosecha-, lo cierto es que en California la marihuana da de comer todo el año y a millones de personas. Por eso, si tu objetivo es poder hacer algo de plata en el mundo cannábico vas a tener opciones variadas. Porque como te imaginarás, una granja o campo no vive solo del momento de la cosecha sino que hay trabajos para hacer todo el tiempo.

Ahora, hay algunas diferencias que hacen que uno pueda elegir entre los diferentes meses para llegar a California. Fuera de la temporada alta y en la cual se realiza la cosecha, los trabajos suelen ser pagados por hora a un promedio de 20 dólares. Sí, nada mal y a un promedio de ocho horas por día se puede casi llegar a esos tan “soñados” 200 dólares diarios. Aunque, obviamente, en esos meses uno se dedica más que nada a la plantación y cuidado de las plantas de marihuana. Esto puede incluir trabajos pesados como la construcción de los invernaderos y plantación de esquejes entre muchas otras cosas.

En la época donde lo primordial es “trimming” -en criollo, “cortar cogollos”- la paga se hace por libra de marihuana y se cobra promedio 200 dólares. Aunque mucha gente llega a este número todos los días, la realidad es que lleva un tiempo largo acostumbrarse a hacerle, como se dice, la “manicura” a las plantas y en muchos veces es agotador. Aún así, en los peores casos se consigue hacer alrededor de 120 y 160 dólares. Nada mal.

Ahora, vamos a algunas cosas técnicas. El llamado “Triángulo Esmeralda” es nada menos que la zona de convergencia de tres ciudades poco conocidas al norte de San Francisco: Humboldt, Mendoncino y Trinidad. Es, alrededor de esta zona, donde uno tiene que venir a buscar el trabajo y donde se desarrolla el mayor movimiento de cannabis de la región -cerca de estas ciudades hay pueblitos que también se dedican a esto y obviamente de esto viven.

En mi caso el Condado de Humboldt fue en el que me maneje durante algunos meses y sus pequeños pueblitos abandonados en el mapa me sirvieron como hogar en ese lapso de tiempo. Hay muchos y con solo googlear sus nombres van a poder encontrar información sobre cuál es más ameno para cada temporada. Pero, un pequeño consejo: no crean todo lo que se dice y vayan dispuestos a sorprenderse. A veces, aunque sea con la mejor intención, los lugares no terminan colmando las expectativas altas que nos vendieron en cuentos y anécdotas.

Por último, y quizás lo que más preocupa a la hora de armar la mochila y jugársela a viajar a California a vivir entre cogollos, cómo conseguir trabajo. La pregunta que tiene varias respuestas y al mismo tiempo ninguna. ¿Por qué? Porque la realidad es que hasta que uno no pisa suelo norteamericano no va a ser con qué se va a encontrar. Pero eso sí, les aseguro que conseguir un lugar en una de las miles de granjas de marihuana del “Triángulo Esmeralda” es más fácil de lo que parece. Basta con visitar seguido los lugares comunes de los pueblos como supermercados y bares; y preguntar sin ningún tipo de vergüenza a quien se les cruce si saben de alguien que ande necesitando trabajadores. Sí, acá no hay agenda que valga o contacto que salve -aunque si por alguna razón tenés uno, mucho mejor por vos. Las cosas se consiguen en el momento y dando la cara.

Ahora que ya sabés cómo hacer para vivir entre plantas de marihuana y ganando cientos de dólares por semana, lo único que te queda es llenar tu mochila de cosas innecesarias y empezar a vivir “el sueño cannábico”.

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