Por Facundo Mesquida

Salgo del departamento, cierro con llave, camino hasta el ascensor, aprieto el botón y mientras lo espero pienso en qué música puedo escuchar de camino al laburo. No se me ocurre nada. Me subo y saco el celular. Leo en la pantalla las últimas búsquedas de Spotify: “Top Brasil”, “Dave Matthews Band”, “Me Rehúso”, “El Hit”, “Mercy”, etc. No me gusta nada. De hecho, no entiendo cómo llegó eso ahí. Pienso y recuerdo que presté el celular en un asado, así que a la mierda el algoritmo de sugerencias, la próxima seguro aparece Xuxa.

Pero… el silencio me ayuda a escuchar. ¿Qué? Estoy tarareando para mis adentros un tema de una serie. Escribo su nombre en el buscador y ahí está, un crack de la vida ya armó una playlist con todos los temas. Salgo del ascensor, le pego un grito de saludo al encargado que anda por ahí, meto llave a la puerta del edificio y me entrego al calor infernal de Capital Federal. Hago unos pasos, enciendo un cigarro y le doy play a la lista que arranca con “Red Right Hand” de Nike Cave & The Bad Seeds.

Enfilo por calle Forest y me siento en otro lugar. Todo se tiñe de gris. El calor se vuelve frío. Los movimientos de las personas van en cámara lenta. Como si lo hicieran a propósito para que los observe con mayor detenimiento. Un laburante subido a un camión le tira cual pelota de rugby un par de cajas a su compañero. Veo eso y me encojo como si se trataran de bombas a punto de estallar. Me saco los auriculares. La caja está en su lugar, nada explotó, el calor vuelve a ser infernal y lo colores me inundan las retinas. Entonces, soy yo y la música.

Me acuerdo que hace unos meses me pasó algo muy parecido con otra serie. Me iba a dormir y seguía conectado con el capítulo. Pero no era la narración de la historia la que quedaba dando vueltas en mi cabeza, sino la música.

Las dos series tienen muchos puntos en común, y no sólo por sus formidables bandas sonoras. ¿La policía? Presente y corrupta, como siempre. ¿El detective? Obvio. ¿Explosiones? De todo tipo y color. ¿Muerte? Muchas. ¿Desnudos? Ni hace falta preguntar. ¿Alcohol y tabaco? Como para hacer pochoclos. ¿Para llorar? Como un bebé. ¿Protagonistas atormentados? No pueden faltar.

Clanes
En primer lugar; las familias se mueven como clanes. Son mafias organizadas en torno a disputas de hermanos, padres, madres, tíos, amigos, sobrinos, hijos, y más. ¡OJO! No estoy spoileando nada. Desde el primer capítulo están planteadas desde esa óptica. Obvio, el poder, traición, sexo, dinero, amor, odio son algunos de los infaltables puntos de quiebre que unen a cada uno. Son la manteca del puré de papas que nunca debe faltar.

Mujeres y hombres
Otro de los aspectos a destacar de las dos series es la posición que tiene la mujer. Algunas, las fuertes de cabeza y proactivas, son las que mandan, las que llevan los pantalones largos bien puestos. Otras, las más débiles y sumisas, son devoradas por violadores y usadas sin ningún tipo de piedad como prostitutas. Suena bastante parecido a la realidad. ¿No? Lamentable, pero cierto.

Los hombres están contenidos, al contrario de los grandes super héroes de Marvel o Disney. Acá la cosa pasa por otro lado. Son sensibles, pero no tanto. Sienten y tienen ganas de llorar todo el tiempo pero la presión y su propio orgullo los llevan a un universo paralelo. Ese que aprieta desde adentro y nos obliga a tomar las decisiones con frialdad sin importar nada. Ellos, los protagonistas o los secundarios están hundidos en la mierda, y sólo salen de ella siendo más malos que el Diablo, o… quedan en el camino.

Thomas y Jax contra el que pinte wachin
Otro detalle que los une son los cultos. Cada uno al suyo para reconocerse dentro del propio, pero también hacia afuera, para no identificarse. Pasan por la pizarra el IRA, los judíos, mexicanos, alemanes, italianos, irlandeses, negros, nazis, chinos, y muchos más. Son, de alguna manera, la crème de la crème de los rivales.

¿Por qué rivales y no enemigos? Porque los enemigos se gestan desde las entrañas, desde lo ideológico e irracional. Y justamente acá los buenos pueden ser los malos de mañana y viceversa de noche. Nada está dicho de ante mano. Son ellos porque solamente no somos nosotros.

El zorro corre en la colonia
¿Las diferencias? Una es de FOX (yankilandia) y le sobran un par de temporadas o le faltan argumentos; una de dos. La otra es de la BBC (England Queen), actual y por eso me reservo un poco más para criticarla. Pero,no me deja dudas de que Charming y Birmingham deben ser dos lugares muy peligrosos.

¿Ya sacaste que series son? Bancá, que lo importante no eran las series. No te quiero en el sillón prendido a la televisión disfrutando. No, todavía no. Primero viene la música, y que la serie entre por el oído antes que nada. Así que agarrá el celular y salí a caminar por ahí a ver qué te pasa en el cuore y los sesos.

Dale play y disfrutá:

 

Lamentablemente, por derechos de autor y toda esa mierda legal que nos impide difundir el arte, quedaron fuera de la lista las siguientes grandes canciones de la historia de la música, con sus covers especiales:

Lions – Girl from the North Country

Battleme – Hey Hey, My My

 

Paul Brandy & The Forest Rangers – Gimme Shelter

 

The White Buffalo – The House of The Rising Sun

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